Esta clase funciona como la puerta de entrada al sistema. Su objetivo es cambiar la interpretación inicial del adulto: dejar de ver la conducta como “el problema” y empezar a verla como un síntoma o mensaje. Introduce el mapa de los 3 códigos del comportamiento: sensorial, emocional y persistente/neurológico. También deja claro que no todo es berrinche, no todo es falta de límites y no todo es etapa.